La siguiente historia no tiene como personaje principal a la típica protagonista… Esta historia tiene como personaje principal a Cat, una chica común, una chica que sufre de agorafobia, miedo a las multitudes y espacios abiertos.
Cat es una chica un poco introvertida, que muy pocas veces expresa sus sentimientos. Pero ese día, la sonrisa del rostro nadie se la podía quitar. Por fin había conseguido aquel pedazo de cartón en el cual se retrataba a su amor platónico, en tamaño casi el doble de la estatura de Cat. Llevarlo a su casa sería difícil, pero por él, cualquier obstáculo podía vencer con tal de tenerlo cerca de ella. Y el primer obstáculo después de adquirirlo, era tomar el bus a su casa. Primera parte del obstáculo vencido, porque el bus no venía lleno de gente, cosa que le alivió también por su fobia. Pero poco a poco, ese bus se fue llenando y entre su fobia y ver cómo se bajaría del bus, las cosas en su mente se fueron complicando. Faltaba poco para llegar a la parada que la dejaba cerca de su casa, por lo que empezó a moverse entre la gente para poder salir.
- ¡Lo siento! – decía mientras pasaba por entre las personas - ¡Permiso! – una y otra vez repetía estas mismas palabras – ¡En la siguiente parada por favor! – gritó un poco para que el chofer la escuchara.
Logró bajar del bus, luego de que 10 personas bajaran de éste para darle el espacio suficiente a ella y aquel pedazo de cartón que llevaba. Una vez abajo, la gente que seguía un poco molesta, reclamaba contra ella mientras subían nuevamente al bus.
- ¿Cómo se le ocurre subir eso al bus? – decían algunos
- ¡Bloqueaba todo el bus con ese cartón! – decían los últimos que se subieron al bus
- Lo siento – susurró Cat, quien se ocultaba detrás de aquel pedazo de cartón. Su timidez no la dejó poder responder cosas en contra de quienes le reclamaban. Pero nada de eso importaba, pues ya quedaba poco para que aquel joven, su amor platónico, se instalara en su casa. Lo miró fijamente - ¡Ya estamos por llegar! ¡Howl! – le habló al pedazo de cartón – No te preocupes, que yo te cargaré – acto seguido, se cargó en su espalda, aquel cartón que retrataba a Howl, su amor platónico – Pesas un poco, querido Howl.
Caminó unas cuantas cuadras para llegar a su casa. Llegó cansada a la entrada de su casa, cansada de cargar a Howl.
- Howl, ¡ya estamos en casa! – dijo mientras dejaba apoyado en la reja de la casa a Howl – Espérame que busco las llaves – le dijo. Buscó las llaves y abrió la reja. Cargó nuevamente a Howl para poder pasarlo al otro lado, y una vez lo logró, lo apoyó nuevamente en la reja, para cerrarla. Cuando ya hubo cerrado la reja, miró nuevamente su nueva adquisición y muy tímida le dijo – Howl… Bienvenido a casa – y sonrió.
Lo tomó nuevamente en sus brazos para llevarlo adentro de la casa, pero desafortunadamente, no se percató que al tomarlo de lado, parte del cartón quedó enganchado en las rendijas de la reja, impidiendo así que Cat pudiera llevarlo a la casa. Sin querer, Cat jaló del cartón para poder seguir su camino, lo que provocó algo que la espantó: La cabeza de Howl, había sido arrancada del resto de su cuerpo y reposaba aún entre las rendijas de la reja.
- ¡NOOOOO! – gritó Cat, un grito que salió desde lo más profundo de su ser. Dejó el “cuerpo” de Howl y fue en busca de la cabeza. Su corazón se partió al ver la cabeza en la reja y más se partió cuando no halló otra mejor solución – ¡Howl bonito! – dijo mientras acariciaba la cabeza – Lo siento – acto seguido, tomó la cabeza de Howl entre sus manos, cerró sus ojos y jaló fuertemente de ésta para sacarla del lugar donde estaba. Era obvio que parte del cartón quedaría para siempre atrapado en la reja. Pero ya hallaría una solución a su Howl, ahora casi sin cabeza.
Entró con cabeza y cuerpo a la casa, y corrió rápidamente con estos a su dormitorio. Dejó la cabeza en su cama y el cuerpo apoyado en la pared de su cuarto. Buscó cinta adhesiva en su mesita de noche y una vez lo encontró, procedió a hacer las “curaciones” a Howl. Una vez cabeza y cuerpo estaban juntos, la sonrisa en su rostro nuevamente volvió.
Era hora de darle la bienvenida como correspondía a su nueva adquisición, por lo que tomó todas las figuras que tenía de Howl, las que incluían figuras de cartón que movían la cabeza, figuritas de acción y por supuesto, su Howl tamaño natural y las llevó al comedor de la casa.
- ¡Hora de las fotos! – dijo emocionada mientras miraba a su nuevo Howl – Por supuesto tú serás el primero en sacarse una foto conmigo – acto seguido encendió su cámara y sacó la foto - ¡Sales hermoso! – miró al resto de sus figuras coleccionables - ¿También quieren fotos? ¡Está bien! – y así se llevó sacando fotos con cada una de las figuras que poseía.
Cat estaba tan entusiasmada en esto, que no se percató que en el comedor no estaba sola. Sólo se dio cuenta de la presencia de alguien cuando iba a tomar su última foto.
- A la 1, a las 2, a las 3 – dijo, mientras abrazaba a “alguien”
- ¡Foto! – dijo esa persona, haciendo que Cat se asustará
- ¡AAAH! – gritó - ¡Hermana! – no pudo evitar sonrojarse y sentirse avergonzada. Su hermana era mayor que ella y siempre la regañaba por su fanatismo por Howl - ¿Qué haces aquí tan temprano? – le preguntó casi en voz baja, mientras recolectaba todas sus figuras para llevárselas a su cuarto
- ¡Aish! ¿Qué te he dicho yo de esto? – le respondió su hermana mientras apuntaba a las figuras de Howl – Está bien que te guste esto, pero sólo si fueras una jovencita… - tomó aire - ¡Pero ya eres una estudiante universitaria!
- ¿No entiendes? – le decía Cat mientras se sentaba en la silla que estaba al frente de su hermana, en un tono muy serio – Hoy llegó un nuevo Howl a mi casa, y debo hacerle una fiesta de bienvenida como corresponde. A todos los demás les he hecho su fiesta de bienvenida, él – dijo mientras apuntaba al cartón – no podía quedar sin su fiesta – sonrió. Su hermana en cambio la miraba atónita
- ¿No te da miedo que no te puedas casar? – le preguntó – Este tipo… Ho… Howl no se cuánto – dijo mientras apuntaba al aire y sólo recién se dio cuenta del tamaño del pedazo de cartón del que se había hecho dueña Cat - ¡AH! – gritó - ¿Cuándo entró esto a la casa? – le preguntó
- Lo rescaté – le respondió Cat muy alegre y triunfante – Lo iban a echar a la basura hoy – miró a su Howl de cartón – Por suerte te salvé… ¿No te duele tu cuello? – le preguntaba muy seriamente
- ¡Oye! – le gritó su hermana mientras le chasqueaba los dedos - ¿Puedes volver a la tierra y enterarte de la noticia del día? – Cat miró a su hermana extrañada - ¡Escucha esta noticia! ¡Leeteuk volverá a estudiar! – le decía su hermana muy entusiasmada. Cat por su parte revisaba las fotos que había sacado. La emoción se le quitó cuando vio que Cat no prestaba atención - ¿No conoces a Leeteuk, verdad?
- ¿Ah? – preguntó Cat – No – fue la respuesta, antes de volver a lo que estaba haciendo
- ¡Aish! – se quejó su hermana - ¡Un momento! ¿Cómo se llama la Universidad a la que asistes?
- Ansan College – respondió Cat sin prestar atención a su hermana
- ¡LEETEUK ESTUDIARÁ AHÍ! – gritó de emoción su hermana - ¡Oh! ¡Oh! Podrían ser compañeros de clase. Prepararé algo de comida para que lleves a la universidad y le convides y asi…
- ¡Hey! – dijo Cat sin dejar de terminar a su hermana - ¿No vas a llegar tarde a tu trabajo?
- Si no me hubiera levantado, ya habría llegado tarde, ¿no crees? – le respondió
- Está bien – habló Cat mientras miraba uno de sus pequeños muñequitos de Howl – Nina – dirigió su mirada a su hermana
- ¿Qué?
- Te pregunta Howl si quieres un poco de torta – le dijo seriamente. El semblante de Nina cambió de un momento a otro, en realidad, su hermana menor estaba loca. Pero, no podía no seguirle el juego
- Ah… ah… - titubeó Nina, y luego comenzó a reír nerviosa – Gracias… Gracias por preguntar – le decía a los muñequitos, tratando de averiguar cuál había sido el que “habló” – Pero tengo prisa ahora, así que nos vemos, ¿está bien? ¡Adiós! ¡Adiós hermanita! – y salió corriendo de la casa, siendo observada por su hermana, quien tenía una sonrisa en su rostro.
Cat, siguió disfrutando de la “Fiesta de Bienvenida a Howl” con todos sus muñecos y una vez había terminado todo guardó sus muñequitos y figuras de Howl, lavó los platos, tomó su bolso y se encaminó hacia la Universidad. Nunca pensó que se encontraría con tal sorpresa y a la vez miedo para ella. Ni menos que se encontraría con una persona así.
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MOJAOJAOJAOAOA!! Cat, te dije que este fic te iba a interesar~~!! Lalalala~ :D
Espero les guste n___n
ჱ☆~~~Supєя JuniOя FOяO Chilє~~~☆ჱ
~Cada persona tiene un color que le viene bien. Para mi, el color que creo calza conmigo, es el ROSADO~ Lee Sungmin
~* Mente maestra y autora intelectual del Fic Best Seller: "Amores Azul Zafiro" *~Actriz principal de la futura película: "El Guardaespaldas BlingBling" junto a Sungmin